NUESTRA HISTORIA
Como primera opción de venta tenía pensado realizar artesanías a crochet pues mi mamá se dedica a eso y el conseguir materiales no sería un problema, pero al pensar en las ventas llegamos a la conclusión de que no sería buena idea porque serían cosas que probablemente no se vendieran seguido y es de ahí que surge la idea del producto que elaboro, pensar en la temporada y el barrio en el que vivo hizo que la opción fuera más viable pues los bolis son más consumibles y los vecinos y niños de mi colonia consumen mucho este tipo de cosas porque estamos alejados de las tiendas y comercios.
Cuando ya tenía la idea comencé a buscar recetas que hicieran que mis bolis estuvieran más ricos y fueran más saludables, es cuando decido que fueran gourmet, fue así como logré que mi producto llamara más la atención. Decidí que no tendría equipo para esto por la situación de transporte en mi familia en ese momento, no sabía si mi mamá iba a alcanzar a comprar su carro en estos meses y además por ser de una comunidad diferente a los demás, creí que no iba a estar cumpliendo como debería en este proyecto tan de gran importancia. Para la elección de nombre no me compliqué porque elegí uno que de momento a otro se me vino a la mente y que las personas recordarían fácilmente al pensar que se les antoja “algo helado”.
Para la primera venta me sentí muy nerviosa pues mi familia compartió mi negocio en Facebook y mis pedidos incrementaron, tuve que realizar más producto y buscar donde congelarlos porque mi congelador ya no tenía espacio, al final del día me sentí orgullosa de mí porque sola lo logré y esta venta fue exitosa. Además de que la implementación de etiquetas de logo y sabor a cada bolis hizo que se vieran aún más llamativos y que fuera el detonante de las ventas más grandes.
A pesar de que tuve algunos problemas que me hicieron sentir estresada por no tener ayuda y pensar en que no lo lograría, hasta el día de hoy me siento orgullosa al respecto, lo logré y de la manera que jamás había pensado. Sin duda alguna seguiré elaborando mis bolis y vendiéndolos a los que ahora son mis clientes.